El Arte De Ahogarse Ava Reidepub Link
La casa, Hiraeth (nombre que evoca una sensación de nostalgia y anhelo por un lugar o tiempo que quizás nunca existió), es un escenario gótico por excelencia. Es mohosa, decrépita, y está a punto de ser devorada por el mar. Pero más que un simple decorado, la mansión es un reflejo del estado mental de la protagonista. Sus pasillos podridos y sus cimientos inestables simbolizan la fragilidad de la memoria, la verdad y la cordura. La auténtica oscuridad, sin embargo, no reside en los monstruos de las leyendas ni en los fantasmas que acechan sus estancias. Como bien analiza una reseña, el terror real en la novela se encuentra en los lugares más cotidianos y sofocantes: